Ciudades Resilientes, el caso de Barranquilla - Diseños y Conceptos Inteligentes
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Blog Urbano

Ciudades Resilientes, el caso de Barranquilla

“La rapidez del crecimiento de las ciudades, la falta de planificación urbana, de reglamentos y códigos de construcción eficaces son los principales factores que impulsan las pérdidas en las ciudades por desastres naturales…” (Banco Mundial, 2016)

Una ciudad resiliente es aquella que tiene la capacidad de adaptarse, transformarse y responder ante cualquier desastre que pueda generar un impacto en el territorio, la población y alterar su equilibrio.

El Banco Mundial, desarrolla un Programa de Ciudades Resilientes en el cual se proporciona apoyo a iniciativas urbanas de mayor impacto en las ciudades que ayuden a promover la mitigación del riesgo y los desastres. En este aspecto y teniendo en cuenta la dimensión, las condiciones territoriales y el crecimiento acelerado de la ciudad, Barranquilla comienza a hacer parte del programa de Ciudades Resilientes.

Estar incluidos en este tipo de programas abre las puertas a la implementación de nuevas estrategias urbanas para lograr una planificación territorial sostenible y resiliente en sinergia con los objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 de las Naciones Unidas, que propone comunidades y ciudades sostenibles, y con los acuerdos de París, que resaltan el compromiso de cada ciudad en la lucha contra con el cambio climático o en el caso puntual, con los efectos que puede tener en el territorio.

Este programa busca apoyar y sacar provecho de los activos existentes en cada ciudad, mediante la estructuración organizada de las iniciativas y la necesidad de infraestructuras. Se tienen en cuenta la mitigación de los riesgos, se identifican oportunidades de interacción entre el sector público y privado y se amplía el capital de inversión.

En Barranquilla el apoyo principal está enfocado en el manejo y tratamiento de todo el sistema de alcantarillado de la ciudad, durante muchos años la falta de una infraestructura eficiente, de espacios permeables y la rapidez del crecimiento, convirtió las lluvias y las inundaciones en una de las principales causas de caos y muertes en la ciudad.

Por esta razón, y con los avances realizados en los últimos años, se resalta la importancia y oportunidad de desarrollar las nuevas áreas de crecimiento de la ciudad, que abarcan zonas cercanas al Río Magdalena, con un sistema de tratamiento y manejo del agua, una infraestructura de alcantarillado y la implementación de soluciones desde el diseño arquitectónico en los proyectos residenciales, comerciales, de espacio público e institucionales.

Esta es una oportunidad para la Ciudad demostrar que se aprendió de los errores del pasado, su compromiso con mejorar la calidad de vida de los habitantes y está preparada para responder a los desafíos del futuro.